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Domingo XXII del Tiempo Ordinario

30 de agosto de 2020, celebramos el Día del Señor, domingo XXII del Tiempo Ordinario.


Hoy, en el Evangelio, vemos la forma de proceder de Pedro que es, en cierto sentido, normal y la esperada. Si nos colocamos en el lugar de Pedro, me atrevo a decir que también nosotros trataríamos de evitar el sufrimiento de nuestro Maestro. Pero el plan de Dios es otro. Nos hace falta agregar un elemento fundamental de nuestra fe. Jesús dice que va a sufrir, que será condenado a muerte y que al tercer día resucitará. El proyecto de Dios no finaliza con el sufrimiento y la muerte, sino que culmina con la victoria de la vida sobre la muerte, de la esperanza sobre la frustración, de la libertad sobre el miedo.

Celebramos la Santa Misa a las 10:30 h., en la Capilla de Ntra. Sra. del Rosario (C/ Real, 35); y en la Parroquia de San Juan Bautista, a las 12:00 h. (C/ Cardenal Segura,14).

Aviso parroquial:
El próximo sábado 5 de septiembre, a las 20:00 h., será la toma de posesión de nuestro nuevo párroco, D. Marco Antonio Rubio Gracia. Todos los feligreses de San Juan Bautista estamos convocados a recibir y acoger al nuevo pastor, que la Iglesia nos envía en el nombre del Señor.

Martirio de San Juan Bautista

29 de agosto de 2020, celebramos la memoria del Martirio de San Juan Bautista.


Juan, el hijo de Zacarías e Isabel, la parienta de la Virgen; santificado ya en la Visitación, se entregó a su misión como Precursor; vivía con austeridad en el desierto, predicaba la verdad con una fuerza que arrebataba, llamaba a todos a la conversión y a la penitencia, logrando que la buena gente formara colas para ser bautizadas por él en el río Jordán.

Herodes Antipas era por el momento tetrarca, reinando en Galilea y Perea, desde que murió su padre. Un reyezuelo sometido al poder de Roma. Su hermano Arquelao era rey de Judea, Idumea y Samaría; también tributario de los romanos.

Otro hermanastro –solo hermano de padre– es Filipo. Este fue muy mal visto por los judíos al enamorarse de su sobrina Herodías y casarse con ella, por problemas de consanguinidad; vive en la capital del Imperio, como oscuro particular.

Herodías, otro de los personajes importantes, es nieta de Herodes el Grande y, por tanto, sobrina de Antipas y Arquelao; por línea paterna, es también sobrinastra de Filipo, al tiempo que cuñada de Herodes Antipas. Altiva, dominante, ambiciosa, goza con la intriga y vive en fantasías de grandezas.

Surge la pasión de Filipo por ella y salta la chispa porque Herodías está anhelante de poder. Lo tienen difícil para casarse, porque también Herodes tiene esposa legítima y los rabinos judíos son duros y exigentes en este asunto.

Pero Herodías abandona a su esposo, toma a su hija y se va en busca de la fastuosidad y el boato. Cuantas más fiestas, mejor se olvida la tensión, y una ocasión especial se presenta con el cumpleaños de Antipas. Hace meses que lleva en la mazmorra Juan el Bautista. Se le ocurrió decirle secamente y sin fisura al rey: «no te es lícito vivir con la mujer de tu hermano». Herodías se molestó, no lo pudo aguantar y furiosa pidió la cárcel para callar aquella voz molesta.

Conseguido el primer paso, forja un plan para el cumpleaños, cuando todos estuvieran movidos por el licor y excitados por el contorneo de su hija que ella se encargaría de motivar.

Presente la nobleza, los jefes militares, los aduladores y los trepas; delante de todos los invitados la mismísima hija de la querida del tetrarca -a la que Flavio Josefo llama Salomé- danza de manera sensual. Se estremece Herodes y jura: «Te daré lo que pidas». La consulta a la madre tiene una respuesta maquinada: «Ahora mismo, la cabeza del Bautista».

Dice el Evangelio que Herodes tuvo pena; pero, si la hubo, fue tan ineficaz como cobarde. Rodó por el suelo la cabeza y la pusieron con mal gusto en un plato como regalo.

Domingo XXI del Tiempo Ordinario


23 de agosto de 2020, celebramos el día del Señor, Domingo XXI del Tiempo Ordinario.

La lectura continuada del Evangelio según San Mateo en este ciclo A, nos lleva hoy a las proximidades de Cesarea de Filipo donde Jesús lanza a sus discípulos una pregunta importante y decisiva: “¿quién decís que soy?”… Esa pregunta va dirigida a nosotros hoy. Es un dardo directo a nuestro corazón que Jesús nos lanza como a sus primeros discípulos. ¿Qué respuesta vamos a dar? Jesús no quiere una respuesta académica ni intelectual ni de simple catecismo, prefiere que le demos hoy una respuesta vital. “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” tiene que ser una respuesta que brote desde dentro de nuestro corazón, desde esa vivencia esencial y profunda del mesianismo de Jesús como experiencia vital de su misericordia y de su amor por cada uno de nosotros. Una respuesta que signifique la experiencia en la propia vida de aquello que Pablo dice a los gálatas: “Me amó hasta entregarse por mí”.

Hoy, domingo celebramos la Santa Misa a las 10:30 h., en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario (C/ Real, 35), y en la Parroquia de San Juan Bautista, a las 12:00 h. (C/ Cardenal Segura,14).
Recordamos la necesidad de mantener la distancia sanitaria y seguir las indicaciones de seguridad en el templo. Muchas gracias.

Domingo XX del Tiempo Ordinario

16 de agosto de 2020, celebramos el Día del Señor, Domingo XX del Tiempo Ordinario.


Jesús vive muy atento a la vida. Es ahí donde descubre la voluntad de Dios y abre su corazón al sufrimiento de la gente para aliviar su dolor.

En la región de Tiro y Sidón una mujer pagana sale a su encuentro gritando y pidiendo compasión. De su corazón desgarrado brota una súplica: «Señor, socórreme».

Jesús tiene una vocación concreta y definida: se debe a las «ovejas descarriadas de Israel». No está su misión en el mundo pagano. Pero la mujer está segura de que lo que pide es bueno e insiste.

Jesús comprende que lo pide esta mujer coincide con la voluntad de Dios, pues el sufrimiento no conoce fronteras y la compasión de Dios ha de llegar a todos. Conmovido y admirado le dice: «Mujer, ¡qué grande es tu fe!, que se cumpla lo que deseas».

Cuando nos encontramos con una persona que sufre, la voluntad de Dios resplandece allí con toda claridad. Dios quiere que aliviemos su sufrimiento. Es lo primero.

Hoy, domingo, celebramos la Santa Misa a las 10:30 h., en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario (C/ Real, 35); y en la Parroquia de San Juan Bautista, a las 12:00 h. (C/ Cardenal Segura, 14).

Domingo XIX del Tiempo Ordinario

9 de agosto de 2020, celebramos el Día del Señor: Domingo XIX del Tiempo Ordinario.

Una barca zarandeada por las olas y el viento es buen símbolo de tantas situaciones personales y comunitarias que se repiten en la historia y en nuestra vida. La escena presenta, de manera simbólica, cómo entre los cristianos surgen zozobras, dudas y miedos.

También hoy la Barca de la Iglesia se ve reflejada en esta tormenta; se tambalea por los muchos escándalos, por el individualismo, por la fe adormecida, etc. Nos da la sensación, a veces, de que la Iglesia se hunde.

Y a la larga lista de problemas que afectan a la Iglesia, podemos añadir los nuestros personales. Ante tanto conflicto, de unos y de otros, todo parece hundirse. Tenemos sensación de ahogo y de fracaso. El miedo nos hace perder la confianza en nuestras propias fuerzas.

Es el mismo sentimiento de los apóstoles, sentimiento que nos impide reconocer a Jesús que viene a nuestro encuentro en los momentos difíciles.

El Evangelio nos asegura que, por encima de nuestras dificultades, temores y bloqueos, Jesús está siempre con nosotros: "Ánimo, soy yo. No tengáis miedo". 

Hoy domingo, celebramos la Santa Misa a las 10:30 h., en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario (C/ Real, 35); y en la Parroquia de San Juan Bautista a las 12:00 h. (C/ Cardenal Segura,14).


Domingo XVIII del Tiempo Ordinario


2 de agosto de 2020, celebramos el Día del Señor, el Domingo XVIII del Tiempo Ordinario.

El Evangelio nos presenta la primera necesidad humana: el comer. En todas las religiones, “los banquetes sagrados” ocupan el centro importante de todas las celebraciones tanto culturales como litúrgicas. Pero esta comida va más allá, y es que, al compartir lo propio, hacemos comunidad de bienes y de vida. Por eso, el milagro más que la multiplicación, es el compartir. Repartir de lo mío para que mi prójimo tenga también. Y es desde ahí, donde empezaremos a entender el verdadero banquete sagrado.

Celebramos la Santa Misa a las 10:30 h. en la Capilla de Nuestra Señora del Rosario (C/ Real, 35), y en la Parroquia de San Juan Bautista a las 12:00 h. (C/ Cardenal Segura,14).

Domingo XVII del Tiempo Ordinario


26 de julio de 2020, celebramos el Día del Señor, el Domingo XVII del Tiempo Ordinario.


La palabra de Dios nos propone, en este domingo, una reflexión sobre los valores más importantes de la vida del hombre: la primera lectura nos habla de la sabiduría práctica para la vida, que consiste en el conocimiento de la voluntad de Dios, conforme a la cual se ha de ordenar la vida humana; San Pablo nos habla del Amor de Dios; Jesús propone como valor supremo el Reino de los cielos, al que compara con un tesoro y una perla preciosa.

Jesús utiliza dos comparaciones fácilmente comprensibles para encarecernos el valor del Reino de los cielos, por encima de todos los demás bienes de este mundo. Cualquiera de nosotros podría valorar el hallazgo de un tesoro precioso; tal vez la apreciación del valor de una perla fina requiera un conocimiento más experto, aunque la idea nos resulta sencilla: realmente merece la pena apostar todos nuestros haberes, incluso la propia casa, para conseguir el tesoro o la perla.

Pero ¿qué es el Reino de los cielos, que Jesús pondera tanto? El Reino de los cielos –que Jesús anunció al mundo y por el que dio su vida- es Dios mismo, que se da al hombre para hacerlo partícipe de su propia naturaleza y vida divina; es la divinización del hombre, que lo introduce en la intimidad de Dios, para que el hombre pueda disfrutar de la vida inmortal y de la felicidad inefable de Dios. Dios nos invita personalmente a formar parte de su reino, pero no aisladamente, sino solidariamente con todos los hombres. Por eso, su reino es un ámbito de gracia, para que la salvación sea completa; de verdad y libertad, como presupuestos de la realización personal plena; pero también de justicia y amor, base de la armonía perfecta entre todos los hombres.

Pero, ¡cuidado! El Reino de los cielos no se impone por la fuerza, sino que se ofrece a personas libres. Por eso, su implantación no es automática, sino responsable. Eso significa que alguien puede quedar fuera del Reino de los cielos, apartado de la dicha de Dios, si, retenido por las satisfacciones inmediatas, pierde de vista el Bien Supremo.

Domingo XVI del Tiempo Ordinario



19 de julio de 2020, celebramos el Domingo XVI del Tiempo Ordinario.

Nuestro tiempo es historia que progresa hacia un fin. Frente a la idea oriental del eterno retorno, Cristo enseña en la parábola del trigo y la cizaña que el tiempo tendrá un final, en el que seremos juzgados con misericordia por nuestras obras. Así pues, no da igual ser trigo que cizaña. Debemos reparar en la seriedad de nuestras decisiones. No da igual hacer el bien que el mal.

La virtud del tiempo es la paciencia. Nadie debe arrogarse la prerrogativa de creerse juez. Solo Dios lo es. El trigo y la cizaña deben crecer juntos, tanto en la Iglesia, donde los pecadores también tenemos sitio, como en el propio corazón, que nunca es químicamente puro.

En conclusión, caminamos con paciencia y esperanza sabiendo que, aunque aún nos quede mucho, el Señor no acompaña y, con él, el reino de Dios se va abriendo paso. "Es tiempo de caminar...".

Domingo XV del Tiempo Ordinario



12 de julio de 2020, celebramos el Día del Señor, el Domingo XV del Tiempo Ordinario.

La parábola del sembrador nos enseña dos cosas: la fuerza vital de la palabra de Dios y la necesidad de tener buenas disposiciones para abrir nuestras puertas a esta fuerza vital. Esta parábola tiene cierto sabor autobiográfico, ya que Jesús se ha dedicado intensamente a trabajar por el reino de los cielos y, en cambio, los frutos no se dejaban ver. Todos sus esfuerzos parecían caer en el vacío. Los primeros versículos presentan la escena que resume el proceso de un sembrado de otoño a verano. Todo parece apuntar al fracaso del sembrador, sin embargo, la sorpresa aparece finalmente con la cosecha extraordinaria que produce la semilla que cae en tierra buena.

A las 10:00 h., la Santa Misa en la Capilla del Rosario. A las 12:00 h., será la Función Principal de Instituto de los Cultos a Nuestra Señora del Carmen (en el LXXV aniversario fundacional de la Hermandad), en la Parroquia.


Domingo XIV del Tiempo Ordinario


5 de junio de 2020, celebramos el Día del Señor, el Domingo XIV del Tiempo Ordinario.

Hoy escucharemos uno de los textos más hermosos del Evangelio, ¡una gran noticia! Nos presenta la gratuidad desbordante de Dios. No importa que seamos pequeños. Al revés, el hecho de serlo es garantía para que el Padre nos revele las cosas del Reino. La pequeñez atrae la mirada de Dios, por eso, ser pequeños es una ocasión para confiar. Miramos a María, la humilde sierva, y, en ella, a los pequeños de la tierra, para descubrir el rostro del Padre y, así, aprender a vivir y a orar. Entramos en la alabanza y en la acción de gracias de Jesús. Nos llena de alegría que Dios sea así. ¡Qué hermosa palabra, la de ‘gracias’, para orar y para vivir la relación con los demás y con la creación!

Domingo XIII del Tiempo Ordinario



28 de junio de 2020, celebramos el Día del Señor, el Domingo XIII del Tiempo Ordinario.

El evangelio hace hincapié en la relación que los apóstoles han de mantener con Jesús. El amor intenso hacia Él impulsará al discípulo a preocuparse incesantemente de aquellos que Jesús le ha confiado, de amar de corazón a los que Jesús ama. Si en el centro de la vida de los apóstoles no está la persona de Jesús, difícilmente podrán anunciarlo de manera convincente y terminarán por descuidar su misión.


San Juan Bautista, su aspecto y su voz

Breve catequesis: San Juan Bautista, su aspecto y su voz.


El mismo aspecto del Bautista era una lección de austeridad; vivía lo que enseñaba con una coherencia que atraía a los mejores y escandalizaba a los hipócritas, que le criticaban por exagerado. Sin embargo, no se envanecía de su popularidad y repetía constantemente: "Yo os bautizo con agua; pero viene uno que es más poderoso que yo, a quien no merezco desatar las correas de sus sandalias; ése os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Tiene el bieldo en su mano para limpiar su era y recoger el trigo en su granero y la paja la quemará en fuego inextinguible" (Evangelio de Mateo).

Jesús camina hacia este hombre. Juan es la voz. Jesús es la Palabra que llenará de luz el mundo entero. Los que escuchen la voz estarán más próximos a conocer la palabra que salva, la palabra definitiva del Padre, el Verbo de vida, que es el Hijo. Jesús camina junto a otros con la seguridad del que sabe que va a cambiar el mundo aquellos días. Se mezcla entre los peregrinos, hombres de buena voluntad, y va en silencio, pues es mucho lo que se va a revelar el próximo día.

El miércoles 24 de junio de 2020, a las 20:00 h., invitamos a participar en la Santa Misa a San Juan Bautista, Patrón de San Juan de Aznalfarache, y advocación titular de la Parroquia San Juan Bautista de Aznalfarache.

En el siguiente enlace, puede leer más sobre San Juan Bautista:

Similitudes entre Jesucristo y San Juan Bautista



Breve catequesis: Similitudes entre Nuestro Señor Jesucristo y San Juan Bautista.

Nacimiento previo y muerte previa violenta: Juan el Bautista nació seis meses antes que Jesucristo y ambos fueron anunciados por ángeles. Y murió previamente a Cristo y como Él, de forma violenta.

María, en sus vidas: María, la que iba a ser Madre de Jesús, ayudó a Isabel hasta la concepción de su hijo Juan.

En el Bautismo: En el río Jordán, Jesucristo se hizo bautizar por su predecesor, Juan. Así es como el Bautista vio posarse al Espíritu Santo sobre Jesús. Con este hecho se cumplió la misión de Juan en la tierra.

En el calendario: El nacimiento del Señor lo celebramos el 25 de diciembre, alrededor del solsticio de invierno (el día más corto del año); el nacimiento de San Juan Bautista es el 24 de junio, alrededor del solsticio de verano (el día más largo del año). Así, después de Jesús, los días van a más; y después de Juan, los días van a menos, hasta que vuelve a nacer la Luz para nuestras vidas.

El miércoles 24 de junio de 2020, a las 20:00 h., invitamos a participar en la Santa Misa a San Juan Bautista, Patrón de San Juan de Aznalfarache, y advocación titular de la Parroquia San Juan Bautista de Aznalfarache.

San Juan Bautista en las Sagradas Escrituras



Breve catequesis: San Juan Bautista en las Sagradas Escrituras.

A continuación, ofrecemos algunos textos de los más destacados sobre San Juan Bautista en el Nuevo Testamento:

Vino Jesús de Galilea al Jordán en busca de Juan para ser bautizado. Juan se resistía a ello diciendo: "¡Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí!”. A lo cual respondió Jesús, diciendo: "Déjame hacer esto ahora, así es como conviene que nosotros cumplamos toda justicia". Entonces Juan condescendió con El.

Habiendo sido bautizado Jesús, al momento de salir del agua, y mientras hacía oración, se abrieron los cielos y se vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y permaneció sobre Él. Y en aquel momento se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo todas mis complacencias".

Juan atestiguó, diciendo: "He visto al Espíritu en forma de paloma descender del cielo y posarse sobre Él. Yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: Aquél sobre quien vieres que baja el Espíritu Santo y posa sobre Él, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo. Yo lo he visto, y por eso doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios".

El miércoles 24 de junio de 2020, a las 20:00 h., invitamos a participar en la Santa Misa a San Juan Bautista, Patrón de San Juan de Aznalfarache, y advocación titular de la Parroquia San Juan Bautista de Aznalfarache.

En el siguiente enlace, puede leer todos los textos sobre San Juan Bautista en el Nuevo Testamento:

Solemnidad de la Santísima Trinidad 2020


7 de junio de 2020, celebramos el día del Señor, hoy Solemnidad de la Santisima Trinidad.

Concluido el tiempo pascual, pero aún a la luz de este misterio, celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad, en la que Dios se revela plenamente como centro del mundo y de la historia. A pesar de que, cuando oímos hablar de Dios, uno y trino, inmediatamente pensamos en algo transcendente, oculto e imposible de comprender, la realidad es que, gracias a la acción de Dios, quien parecía lejano, se ha hecho cercano con el hombre y ha establecido una relación familiar con él.

Hoy retomamos la misa en la Capilla del Rosario, a las 10:30 h.
En la Parroquia, a las 12:00 y 13:00 h.

LUNES DE PENTECOSTÉS: María, Madre de la Iglesia


El Lunes de Pentecostés, celebramos la Memoria Obligatoria de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia.

"La gozosa veneración otorgada a la Madre de Dios por la Iglesia en los tiempos actuales, a la luz de la reflexión sobre el misterio de Cristo y su naturaleza propia, no podía olvidar la figura de aquella Mujer (cf. Gál 4,4), la Virgen María, que es Madre de Cristo y, a la vez, Madre de la Iglesia.

Esto estaba ya de alguna manera presente en el sentir eclesial a partir de las palabras premonitorias de san Agustín y de san León Magno. El primero dice que María es madre de los miembros de Cristo, porque ha cooperado con su caridad a la regeneración de los fieles en la Iglesia; el otro, al decir que el nacimiento de la Cabeza es también el nacimiento del Cuerpo, indica que María es, al mismo tiempo, madre de Cristo, Hijo de Dios, y madre de los miembros de su cuerpo místico, es decir, la Iglesia. Estas consideraciones derivan de la maternidad divina de María y de su íntima unión a la obra del Redentor, culminada en la hora de la cruz.

En efecto, la Madre, que estaba junto a la cruz (cf. Jn 19, 25), aceptó el testamento de amor de su Hijo y acogió a todos los hombres, personificados en el discípulo amado, como hijos para regenerar a la vida divina, convirtiéndose en amorosa nodriza de la Iglesia que Cristo ha engendrado en la cruz, entregando el Espíritu. A su vez, en el discípulo amado, Cristo elige a todos los discípulos como herederos de su amor hacia la Madre, confiándosela para que la recibieran con afecto filial.

María, solícita guía de la Iglesia naciente, inició la propia misión materna ya en el cenáculo, orando con los Apóstoles en espera de la venida del Espíritu Santo (cf. Hch 1,14). Con este sentimiento, la piedad cristiana ha honrado a María, en el curso de los siglos, con los títulos, de alguna manera equivalentes, de Madre de los discípulos, de los fieles, de los creyentes, de todos los que renacen en Cristo y también «Madre de la Iglesia», como aparece en textos de algunos autores espirituales e incluso en el magisterio de Benedicto XIV y León XIII.

De todo esto resulta claro en qué se fundamentó San Pablo VI, el 21 de noviembre de 1964, como conclusión de la tercera sesión del Concilio Vaticano II, para declarar a la bienaventurada Virgen María «Madre de la Iglesia, es decir, Madre de todo el pueblo de Dios, tanto de los fieles como de los pastores que la llaman Madre amorosa», y estableció que «de ahora en adelante la Madre de Dios sea honrada por todo el pueblo cristiano con este gratísimo título»."

Esta celebración nos ayudará a recordar que el crecimiento de la vida cristiana, debe fundamentarse en el misterio de la Cruz, en la ofrenda de Cristo en el banquete eucarístico, y en la Virgen oferente, Madre del Redentor y de los redimidos.

Domingo de Pentecostés



31 de mayo de 2020, hoy celebramos el Día del Señor, el Domingo de Pentecostés.

Pentecostés es, junto con Pascua de Resurrección, una de las fiestas más importantes de la Iglesia. En una se nos recuerda la labor redentora de Cristo, el cual, siendo inocente, cargó con nuestra culpa y pecado para que tuviéramos vida, y además en abundancia. En la otra, se celebra la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, cuando se encuentran reunidos en oración en el cenáculo.

Pentecostés (=cincuenta) se celebra a los cincuenta días del Domingo de Resurrección, y tras la festividad de Ascensión. Por lo que respecta al origen de esta fiesta, existen varias tesis. Para unos, se trata de una celebración con la que el Pueblo de Israel agradecía a Dios la abundancia de las cosechas. Para otros, era un símbolo de la Alianza de Dios con su pueblo que culmina con la entrega de las Tablas de la Ley a Moisés, en el Sinaí.

La liturgia de esta festividad hace una constante referencia al Espíritu Santo y a labor iniciada por los apóstoles, gracias a su acción, en los albores del cristianismo. El libro de los Hechos de los Apóstoles retrata cómo el Espíritu actúa en la vida de los discípulos llevándolos en su labor evangelizadora, hasta los confines de la tierra, entonces conocida.

Jesús se marcha, pero se queda




24 de mayo de 2020, celebramos el Día del Señor, hoy Domingo de la Ascensión a los cielos.

En el Evangelio: Jesús se marcha, pero se queda.
Se elevó sobre las nubes, allí cerca de Betania. Jesús asciende a los cielos, pero no se va de nuestro lado y permanecerá junto a nosotros hasta el final de los tiempos. La Ascensión no es un entrañable simbolismo: es una realidad plena con la que hemos de comulgar con ilusión, esperanza y alegría. Jesús nos dijo que estaría presente con nosotros hasta el final de los tiempos y, también, que si dos o más estuvieran en oración también se quedaría allí. Jesús se queda y nosotros lo sabemos.

Hoy celebraremos la Eucaristía en la Parroquia a las 12:00h. y a las 13:00h. La primera será retransmitida en directo desde la página Facebook de la Hermandad de Ntra. Sra. del Carmen.

Jesús nos anuncia al Espíritu Santo



17 de mayo de 2020, celebramos el Día del Señor, Domingo VI de Pascua.

En el Evangelio, Jesús nos anuncia al Espíritu Santo.
Vamos completando las jornadas de la Pascua. Y así llegamos al Sexto Domingo en que Jesús Resucitado anuncia y promete a sus discípulos la llegada del Espíritu Santo… “quien nos lo enseñará todo”. Nosotros esperamos también al Paráclito que nos acompañará siempre. Pentecostés está cercano y nosotros esperamos al Espíritu para poder seguir nuestro camino. 

Para facilitar la asistencia a la Santa Misa, evitando las aglomeraciones y siguiendo las medidas de protección sanitaria, duplicamos las celebraciones: Sábado 19:00h. y 20:00h. Domingo 12:00h. y 13:00h.
 

La Santa Misa a las 12:00h. será retransmitida en directo desde la página Facebook de la Hermandad de Ntra. Sra.del Carmen de San Juan de Aznalfarache.

Oración del Domingo VI de Pascua


Haciendo clic sobre la imagen, puede leer y descargar la oración dominical para este fin de semana, VI Domingo de Pascua, 17 de mayo de 2020, titulada "Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito".