Queridos feligreses de San Juan Bautista:
De todos es conocida la emergencia sanitaria que sufrimos y las recomendaciones que nos hacen las autoridades sanitarias a fin de detener la propagación de la enfermedad: reducir la movilidad y evitar la concentración de personas, así como permanecer en nuestras casas.
Los cristianos creemos que la vida y la salud son bienes preciosos confiados por Dios, por eso os ruego que sigáis las indicaciones que nos hacen para cuidarnos y cuidar a los demás, prestando nuestra colaboración para combatir esta epidemia hasta su erradicación.
No apartéis vuestra mirada del Señor, orando con insistencia en estos días de Cuaresma y, especialmente, interpelando al Señor sus misericordias en este tiempo de epidemia: por conservar la salud, por los profesionales sanitarios, por los enfermos y por los difuntos.
Se suspende el conjunto de las actividades pastorales: catequesis, ejercicios cuaresmales, la procesión de la Hermandad y reuniones de los demás grupos, hasta que tengamos nuevas indicaciones.
Pero Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de templanza (II Ti 1,7), por eso mantendremos la Santa Misa y la acogida de Cáritas, pues no debemos dejar de dar culto a Dios y atender a los pobres.
La Iglesia Parroquial abrirá para la oración personal y Visita al Santísimo. Pero la celebración diaria de la Eucaristía será sin asistencia de fieles; nadie se sienta en la obligación de acudir, pues el Sr. Arzobispo ha decretado este modo y dispensado incluso del precepto dominical en estas circunstancias.
Pueden seguir la misa por televisión, radio o Internet. Si alguien siente la necesidad de recibir la Eucaristía, aunque no deba salir, que lo solicite e iremos a llevarle la comunión a casa.
Os encomiendo bajo el amparo de nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Paz, Reina de la Paz. Que Ella nos proteja, nos mire con ternura e interceda por nosotros.

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